Las imprecisiones del New York Times sobre Coca Codo Sinclair

Las imprecisiones del New York Times sobre Coca Codo Sinclair

English version below

Es una pena que el New York Times se preste a la comedia. No dice que en Ecuador se vive un total rompimiento constitucional y la más burda persecución política, a tal punto que, en mi caso, Interpol negó el pedido de alerta roja de la “justicia” ecuatoriana, y en el caso de Jorge Glas, lo tienen preso sin una sola prueba en su contra.

Es el “lawfare”, la judicialización de la política para perseguir a líderes progresistas, “juicios” que en un Estado de Derecho jamás existirían, como el caso Lula en Brasil.

En cuanto a Coca Codo Sinclair (CCS), las cosas que dice el NYT son increíbles. El artículo de Casey y Krauss está repleto de imprecisiones y utiliza exclusivamente “entrevistas” de opositores políticos. CCS ha sido el proyecto más anhelado del sector eléctrico. Representa 25% del total de potencia eléctrica instalada, es energía limpia y renovable, y es altamente rentable. Se paga en 5 años.

La hidroeléctrica todavía ni siquiera ha sido recibida en forma definitiva, pero ya ha sido objeto de críticas furibundas. Se trata de una estrategia de desprestigio contra las obras más importantes del Estado, con el fin de privatizarlas a precios irrisorios.

Este plan es dirigido por el asesor presidencial Santiago Cuesta, amigo íntimo de Lenín Moreno y el contacto de Paul Manafort en Ecuador. Esto es parte de la corrupción generalizada que campea actualmente en Ecuador, donde se utiliza el poder político para negocios privados, en lo que ellos
mismos llamaron el “Gobierno Empresarial”.

Finalmente, sobre la “deuda” con China, al final de mi Gobierno -mediados de 2017- llegó a 8 millardos (billions) USD. A esa fecha, la deuda de Estados Unidos con China era aproximadamente 1.146,5 millardos (billions) USD. Los que están “entregados a China” no somos precisamente los ecuatorianos.

Ecuador fue ejemplo latinoamericano en relaciones soberanas y de mutuo beneficio con China. Es una lástima que, en la pelea global de Estados Unidos contra China, traten de involucrar a países en vías de desarrollo.

¡Hasta la victoria siempre!

Enlace: República del Banano – Moreno lanza doble discurso en China, Correa lo “desenmascara”


What a shame the NYT lends itself to this charade.

Not only does the article fail to mention Ecuador’s constitutional breakdown and crude political persecution, but it omits to say that, in my case, Interpol refused to issue the red notice requested by Ecuadorian «justice» or that Jorge Glas is now in prison in the absence of any proof against him.

Ecuador is immersed in lawfare, a judicialization of politics that seeks to persecute progressive leaders through «processes» that would never prosper under the Rule of Law. In this regard, it resembles the persecution against Lula in Brazil.

As for Coca Codo Sinclair (CCS), the claims made by the NYT are ludicrous. Casey and Krauss’s article is full of inaccuracies and only includes «interviews» with political opponents of my government. CCS was the project that all those involved in the electricity sector had hoped for for years. It represents 25% of Ecuador’s installed electric output. It is clean and renewable. And it is highly profitable with a return on investment in just 5 years.

Before the government had even received the hydroelectric power station, the Moreno administration and its obedient press already started attacking the project. The real reason behind these attacks was the government’s desire to privatise the plant at ridiculously low prices, a plan lead by Santiago Cuesta, Lenin Moreno’s intimate friend and advisor, and Paul Manafort’s contact in Ecuador.

This is just an example of the generalised corruption that thrives today in Ecuador’s “pro-Business Government”, as the new administration now refers to itself, a government in which political power is used for private business dealings.

Finally, on the issue of «debt» with China. At the end of my Government –mid-2017– it had reached USD 8 billion. At that moment, US debt with China was approximately USD 1.15 trillion. Those who have “yielded to China” are perhaps not the Ecuadorians.

In fact, Ecuador is a good Latin American example of how to establish sovereign and mutually beneficiary relations with China. It is a shame that in its global fight against China, the United States should involve developing countries.

Hasta la Victoria Siempre.